6.11.06

Encuentro

Ella, calculadora, lo observaba de lejos, consumiendo un Camel lentamente, sentada en el pasto disfrutando de la sombra y la brisa. Su mente navegaba en recuerdos de otros días en los que ella solía vivir entristecida.
El avanzaba, cabizbajo, somnoliento y con un paso débil. Las tareas del día y las irregularidades del suelo eran lo único que ocupaban su mente. Su expresión era la de la nada, vacía y melancólica.
Esa fue la primera vez que Laura vio a Javier.
De pronto la expresión de Javier cambio abruptamente –noto también Laura-. Sin aparente razón comenzó a hacer equilibrio en el cordón de la vereda, alternando sucesivamente el pie de apoyo. Su rostro se ilumino con una sonrisa sencilla y su mente se desligo de todos los problemas.
Laura dibujo una mueca de sonrisa –pues le pareció muy tierna e infantil la actitud de ese traje gris con cara de adolescente- y se levanto dispuesta a encontrarse con el. Caminaron ambos a un punto en común, el escapando de la realidad y ella siguiendo una fantasía, hasta que se encontraron frente a frente.
Laura se detuvo, Javier siguió jugando.